domingo, 30 de noviembre de 2008

El fin de los dias

Llega a nuestros hogares, puntual como la navidad y la lotería, el día mundial del SIDA. Un día propicio para la reflexión, la toma de conciencia,etc, etc. Que para fornicar a lo loco como salvajes y tapar a los seropositivos para que su presencia no incordie, están los otros 364. Y es que bien mirado, que seria de los progres de salón, de los políticos y de los fabricantes de lazos, sin estos maravillosos días en los que nos enternecemos, soltamos la lagrimita ante la desdicha ajena y visionamos esos crudos y desgarradores videos sobre el mal ajeno, sin los cuales no nos desahogaríamos antes de afrontar lo verdaderamente importante en nuestras vidas: la tortura de Julián Muñoz, la incomprensión de Violeta Santander o las desdichas de Paloma Lago sin su Ferrero Roche. Cuestión de buen gusto.
Son días proclives al miedo, a una dedicación esmerada de los poderes públicos (que tienen de públicos lo mismo que las meretrices) a solucionar los problemas a base de no hacer, que es normalmente lo que practican ellos. Y para muestra un botón, mejor dicho un cartel, el de la campaña anual a favor de sexo seguro del gobierno mejicano. Toda una demostración de cómo meter miedo, y no otra cosa. Como si todo se solucionase con tanta facilidad como pasar hambre. Como si en asuntos como el SIDA la prevención sanitaria, la educación, la creación de una sociedad responsable y respetuosa con todas las tendencias no fuera importante, y todos los días del año.

Yo no comulgo con eso. Estoy totalmente en contra de los días conmemorativos. Reconozco que tienen la utilidad de pegarnos un latigazo de vez en cuando, que tan pronto se va como llega, todo hay que decirlo. Y reconozco que cuentan con la virtud de poner en el escaparate la labor callada e inmensa de quienes de verdad, no como la mayoría de la turba y sus centuriones, vuelcan su vida en la esperanza de un mundo mejor, por justo. Poco más. Yo porque este año, gracias a Dios, me he deshecho de la pestilente opresión de la hora de tutoría. Una de las mayores inanes de la educación en España. Y eso que hay horas y asignaturas que no sirven pa na. Pero esa se lleva la palma. Así que este año me libre de ver la consabida obra de teatro, poner el cartelito, hacer la manualidad de rigor y soportar la chapa tradicional sobre prevención y buenas costumbres. Yo estoy en contra del día contra el SIDA, por que estoy a favor del año, de la década, del siglo o del milenio contra el SIDA y todas las demás losas que nos caen en la boca, por escupir primero al cielo, que eso se nos da de madre.
Dice mi profesor de filosofía que los grandes océanos se forman de gotas de agua, y que los grandes desiertos nacieron como un grano de arena. Esos granos, y esas gotas deben ser nuestro objetivo. Precioso lo del lacito en la pantalla de las cadenas televisivas (y eso que te come los subtítulos y carteles). Más aun lo seria luego no hacer en la misma cadena chistes de mariquitas, no usar como reclamo publicitario y recurso estético el sexo a pelo, la sexualidad irresponsable, la reducción de la mujer a la categoría de hoyo de golf, los valores mercantiles de la vida y tantas actitudes que convierten al final estos días tan bonitos en un ejercicio sublime de cinismo. El mismo cinismo que portan y blanden quienes predicando amor y solidaridad (y me consta que la ejercen), luego se oponen fieramente a cualquier investigación científica, que por el mero hecho de tocar el tema genético, es ya obra del diablo. Los mismos políticos que ahora salen en los medios pregonando su compromiso, etc, deberían contarnos que han hecho los otros 364 días del año para cumplir compromisos como el de abaratar y hacer accesibles los retrovirales. Deberían contarnos porque se han detraído recursos del fondo mundial para la lucha contra el virus. Y deberían contarnos porque en muchos países de la tierra la represión y la falta de igualdad de los seropositivos continúan. Y es que, explicaba hace unos días Joe Amon, director del Programa de VIH/SIDA de Human Rights Watch: “Las pocas historias de éxito que tenemos en la lucha global contra el SIDA son el resultado de esfuerzos heroicos de individuos valientes, movilizando a los empobrecidos, marginados y estigmatizados a la acción”. En fin, esperemos, mientras trabajamos por la justicia, el fin de los días, conmemorativos, se entiende.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Somos ganado

José Saramago, con esa dulzura escéptica que tienen los lisboetas, explicaba anoche en televisión española, que el hombre ha perdido el respeto al hombre, porque hace tiempo que se lo perdió a si mismo. Toda la humanidad languidece desde hace tiempo, quizás desde su raíz, por ese motivo. Pero ahora más. Ahora más porque en todas las culturas había existido un cierto pacto social, un gen irreductible que impulsaba a las sociedades humanas a defender hasta el último extremo, a preservar por encima de cualquier cosa, sus dos tesoros más preciados. Sus jóvenes y sus viejos. Por Bardem ya sabemos que este no es un país para viejos. Porque un mundo que prepara profesionales de la geriatría para dar cariño, porque el amor amateur se ha acabado, no es un lugar muy recomendable, ni para morir. Pero el otro extremo de la línea de la vida no es que este mucho mejor tratado. Estos días, el asesinato de Álvaro Usia ha hecho volver los ojos a la opinión pública hacia un viejo asunto, el de los porteros de discoteca. Lo típico, a unos matones de discoteca, de los de toda la vida, se les va la mano en un ejercicio más de su impunidad habitual y matan a un chico. De pronto se grita el consabido ¿Qué ha pasado?, ¿Cómo ha podido ocurrir?. Cierran cuatro discotecas por motivos varios, y quizá menores, y a correr. ¿Eso es todo?. Me da igual el tema administrativo. Si hacen ruido, no tienen licencia o no han pagado los impuestos relativos a su actividad es lo de menos. Que más da si a medio país se la trae floja el cumplimiento de la ley. Los kioscos de prensa venden huevos y fruta, los chinos yogures caducados y los del manta copias de cualquier cosa. A estas alturas cerrar una discoteca porque lleva veinte años (veinte, que se dice pronto) sin licencia, es para llorar.
Para mi la cuestión no es esa. La cuestión es como se nos trata, como se permite que se nos trate y como se nos utiliza, en todos los aspectos de la vida y, especialmente, en lo tocante al ocio. No creo que a nadie se le escape que somos uno de los más importantes mercados del país. Y que un consumidor dócil es mejor negocio que uno critico. Y que un consumidor borracho es más dócil que uno sereno. Cada fin de semana la película es la misma. Decenas de tiendas de barrio, sin licencia, ni control, ni permiso, venden a menores alcohol de tercera categoría a precios sin competencia. Te pones a tono por cuatro duros. Luego te vas a un bareto a echar unos quinitos canarios o mejicanos, luego a un sitio con música a por una coctelera, mas tarde a una disco a sudar y luego a la calle a desahogarte con bronca, bien de prota o de mirón. Plan B. Si andas corto de tela solo haces la primera etapa y te lo bebes en Mesones, en el pesquero, el caleruco o en el Camello, en medio bandas de auténticos matones que, cargados hasta las patas de todo, te ofrecerán chinas y pellos, o si se tercia dos ostias. Y más al fondo, de mero espectador, la ambulancia del 112 que suele estar atenta a recoger los restos de la batalla, porque sin nosotros, Valdecilla seria un aburrimiento los fines de semana. Por suerte, solo una vez al año, matan a un chico a la puerta de un local. Sin embargo, cada fin de semana, nos asesinan un poco a todos en cualquier plaza de España. Y todo ante el cinismo de una sociedad cobarde que da por hecho que como somos unos bestias y unos descerebrados es mejor aparcarnos en los ies hasta el viernes y anestesiarnos los finde. Eso si, para mantener este tinglado hay recursos de sobra. Para darnos una formación digna, desarrollar una fp en condiciones, y no los garajes congoleños en que algunos aprenden, o para desarrollar una universidad capaz de crear buenos profesionales bajo un mínimo sentido común y una mínima justicia, no la universidad de los departamentos taifas, ni la universidad de la Bolonia mediocre y la especialización a base de talonario y master, para eso, no hay dinero, ni ganas ni na, que diría Feliciano López.
Claro que siempre me podrán decir ¡niña que si tu bebes y te dejas manipular es porque quieres!. Que curioso, yo que siempre pensé que la responsabilidad recaía más en los adultos, y que ellos nos debían proteger a nosotros. Porque los que se forran a costa de miles de jóvenes españoles, consumidores compulsivos cada fin de semana son adultos, padres de familia, comerciantes honrados, hosteleros de pro, alcaldes democráticos, policías defensores de la ley, administraciones encargadas de velar por la sociedad, padres amantes de su familia, periodistas dedicados a mostrar y defender la verdad y los valores ciudadanos y centros educativos empeñados en transmitir no se que, la verdad.
Curioso que nos escandalicemos porque un salvaje mate a un joven de un golpe en el corazón, en un segundo, y nadie haga nada por ese golpe contínuo al hígado, el cerebro o el alma en la continuidad del tiempo, de forma persistente, intencionada y colectiva. Bueno, perdón, si se hace, acotar reservas y guetos en las afueras de las ciudades, o en su interior, para que nos empapemos como esponjas, y nos apalicen como esteras. Curioso. Muy curioso.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Una de cobardes


La comunicación se concibe como un hecho positivo, creativo, permite complementar al hombre, hacerle crecer, compartir, creer, ser amado …y ahora destruir. En sociedades con cada vez más medios para la comunicación, y bajo un sentir más global, sin embargo, las necesidades de comunicación se intuyen cada vez mayores, la soledad y el aislamiento, incomprensiblemente, en crecimiento, y la mala leche, campando a sus anchas.
Esa necesidad de contar, de transmitir, de que alguien te escuche, es visible en este mundo de los blogs. Y gana terreno en el de los comentarios. Aquí, en una web, en medios de comunicación de masas o en una pared de un baño. Claro que no es lo mismo escribir junto a la taza del water “churri te quiero”, que poner a caldo a un inocente ante medio mundo en internet. Pero aquí sale a flote otro fenómeno. La ciencia nos permite comunicarnos, muchas veces sin respuesta, lo que ya es frustrante, y otras volcar toda nuestra hiel y mala baba sobre los demás, aunque estos sean …. No se, que más da. Es un circulo vicioso, la tecnología nos aísla, no nos exige salir a la calle para conocer y compartir, y eso nos cultiva muy adentro la soledad y nos hacer perder el sentido del tacto (que no es lo mismo tocarle la tecla al ordenador, que tocarle la tecla a tu chico), y desarrolla nuestra agresividad, que al final alguien recibe. Esta semana he visto tres ejemplos, todos en el Diario Montañés, que no digo que por su culpa. Primero fue a cuento de una exposición titulada “Torrelavega a propósito”. Una serie de porteadores se dedicaron pacientemente a sacar los colores a la concejalia de cultura sobre la escasa idoneidad de los artistas elegidos, mayores, consagrados y pesebreros (eso fue lo mas suave). Hoy ha sido a colación de un simulacro de emergencias efectuado en la cueva de El Soplao. Han puesto a parir a todo el mundo. A pesar de que con estas cosas las cuevas pueden sufrir, lo obvio es que los equipos de emergencias deben entrenarse en aquellos lugares en donde es posible deban actuar. Vamos, que no tiene mucha explicación el decir que un rescate de montaña, bajo una ventisca de a kilo no se ensaya en la playa del Camello en plena canícula de agosto. Pues los posteadores han puesto a caer de un burro a Mediavilla, haciendo alusiones a una mejicana, con lo que yo me he perdido. En medio de estas dos noticias, el sábado el diario publicó la noticia de la formación de la nueva ejecutiva del PSOE de Torrelavega, parece ser que formada bajo la premisa de un cambio generacional, en el que están presentes militantes de nueva hornada y mucho joven y universitario. Quizá, no sé, se pueda entender que los militantes más antiguos se molesten por quedar desplazados de la nueva composición, aunque si en los últimos 20 años no han entrado en donde se corta el bacalao, el problema no será de ahora mismo. Puedo, aunque menos. Entender una cierta envidia de quien tiene estudios universitarios y una formación superior, que evidentemente ayuda en la gestión, aunque no tanto como la nobleza y el sentido común. Pero lo que no puedo entender es la descalificación personal, el guadañeo y el ahorcamiento público y por la espalda. En una mañana, desde la publicación de la noticia, casi medio centenar de lectores (o uno con muy mala sangre y mucho tiempo libre) habían puesto a caldo a toda la ejecutiva, antes de que esta abriera la boca. Difícil es criticar a quien, en la mayoría de casos, aun no ha hecho nada, ni bueno ni malo, pero que fácil es joderle la vida al prójimo, a lo zorro, anónimamente, escondido tras una pantalla de ordenador, de forma cobarde, como un judas de pacotilla. He de reconocer que la actitud de una parte de la parroquia me ha parecido extremadamente injusta, ruin y propia de quien si tuviese algo que decir, es tan mala persona que solo puede decirlo a oscuras, pues no tiene un par para hacerlo a la cara, y con pruebas.
Me ha llamado la atención especialmente la fijación sobre un joven de esa nueva ejecutiva, al que han dado más palos que a una estera, pero siempre desde lo personal, buscando desgarrarle, buscando hacer daño. Me siento identificada porque como él, dedico un poco de mi tiempo (me consta que el más) a los demás. El pertenece a la dirección de una ONG muy importante y de gran labor. Yo modestamente colaboro con Amnistía Internacional y me dedico como decenas de jóvenes, al trabajo con ancianos. Me he molestado en buscar información sobre el tema, y hablar en estas horas con aquellos que le conocen, que comparten con él ilusiones, bancos de la universidad, esfuerzos diarios por los demás y nobleza, mucha nobleza. Siento que no me he equivocado al volcar mis simpatías en él, y que aunque no le conozco, ni entiendo porque se ha metido en política, porque yo nunca lo haría, es alguien limpio. Pero él, no es él, somos todos, y son todos aquellos que vuelcan su tiempo en los demás. No es ya ni siquiera practicar una política de tierra quemada, es hacer el bonzo, inmolándonos con quienes son capaces de saltar la pantalla del ordenador y hacer algo por la comunidad. Mejorando la universidad, creando programas de ayuda domiciliaria para niños sin recursos o con minusvalías, rescatando nuestra memoria, defendiendo los derechos vecinales o fomentando el asociacionismo y la autoayuda entre los jóvenes. Sin duda cosas mucho más provechosas que el hacer el papel de cobarde en la obra “Como soy peor que tú y no valgo para nada, te mato por la espalda”.

domingo, 2 de noviembre de 2008

¿Pornografia que es?

No puedo evitar el no entender el mundo en el que vivo. Sospecho que tengo la culpa por mirar con excesivo detenimiento lo que me rodea, pero es que hay cosas que rechinan de tal manera que es imposible callarse.
La película del mes ha sido sin duda “Diario de una ninfómana”, pero no por sus cualidades cinematográficas, que no deben ser muchas, sino porque ha servido para sacar a flote toda la mojigatería y la incoherencia que tenemos por estos andurriales.
La película va de una chica a la que la va la marcha hasta extremos agotadores, pero el tema no es ese, sino que a la agencia de publicidad encargada de vender la cinta, no se le ocurrió otra cosa que lanzar una campaña publicitaria donde la imagen central era la prota tocándose la raja (como diría Mónica Naranjo), bajo el encaje de su ropita interior. Varios periódicos y cadenas de radio y televisión (Razon, COPE, Libertad digital), y la agencia municipal de publicidad PubliSistemas, que gestiona las marquesinas y los autobuses de Madrid, se negaron inmediatamente a dar asilo a tamaña cartelera. El contraataque del director, Christian Molina fue inmediato, acusando a los censuradores de eso, y de atentar contra la libertad de expresión, etc,etc. Con lo que no contaban el director y los actores Leonardo Sbaraglia y Belén Fabra era con que parte de la progresia hiciera mutis o criticara abiertamente lo que consideraban una vulgar venta de carne femenina.
Aunque se han quejado de boicot económico, no se yo si la censura no habrá vendido más que la campaña diseñada. Y es que, normalmente, cuando la publicidad es tan agresiva y a lo burro es lo que busca, la notoriedad y la propaganda gratis, por el hecho, que dirían los anarquistas.

Yo sobre el tema no entro. Y eso que presentar a una mujer con estudios como un cuerpo mono, y proponer que cuando una tía tiene curvas, la mejor salida a la crisis es ser más caliente que un edredón de IKea, me parece vil y anti todo, pero como Aido esta a por uvas, pues suma y sigue. En lo de la censura de los medios tampoco entro, porque a fin de cuentas son empresas privadas, y si no les va el rollo porno, pues es su problema. Un poco chocante es la actitud de la agencia madrileña de publicidad, por que permitir en las marquesinas de la ciudad la imagen de Eva Mendes saludando en Bragas, como si fuera la cabalgata de los Reyes Magos, y vetar a la pobre Fabra, que ni siquiera saluda (claro, tiene la mano ocupada), me parece un acto de fariseismo. Claro que lo mismo el veto proviene del mensaje subliminal, no de la imagen. Porque los responsables de la cinta han explicado que esta trata más que de sexo, de la soledad de las mujeres, de los silencios de la vida y de la prostitución como forma de conocerse mejor. Y claro, menudo método de autoconocimiento.
Lo que si me parece escandaloso son las comparaciones. De forma muy acertada, Valerie Tasso, la autora del libro en que se basa la cinta, explicaba hace unos días que le parecía triste el que la imagen de su obra se prohibiera por escandalosa, mientras hay anuncios de videojuegos de gran brutalidad en televisión, o la publicidad de películas como “asesinos”, de Verhoeven, no tiene ninguna traba. Curioso, por el sentido tan vaporoso que tenemos de la moralidad, la ética y los valores, no ya los ciudadanos, que cada uno es libre, sino los poderes públicos, encargados de velarlos, y los medios de comunicación, responsables de muchas conductas, al difundir mensajes con, para mucha gente, autoridad.

Pero, frente a esta historia, que ha levantado una áspera polémica a mi me ha desconcertado, y me ha provocado mucha inquietud otra, mucho más importante que la ninfomanía, me refiero a la historia de Regina Galán.
Tras 18 duros meses de entrenamiento físico intensivo, y de gran dureza, esta madre granadina, consiguió superar a muchos hombres, en una dura oposición para obtener plaza en el cuerpo de bomberos de AENA, la gestora pública de aeropuertos en España. Lo consiguió con todo merecimiento, junto a siete mujeres más. Han pasado dos años, y dos sentencias judiciales que la amparan, pero Regina y sus siete compañeras siguen en paro, pues AENA no les dio la plaza que habían ganado limpiamente.
La ley es clara. La Constitución, la Ley Orgánica de Igualdad y el Plan de Igualdad de Género de la Administración General del Estado la amparan. La propia convocatoria de la oposición establecía la existencia de una reserva de un 5% de las plazas para mujeres a modo de discriminación positiva. Ni siquiera hizo falta. Regina levantó más de los 40 kilos que manda la convocatoria, venció en los 100 metros a la mayoría de sus rivales, y les dejo en evidencia en una prueba de natación que ganó con una superioridad insultante, frente a una recua de yogurines de gimnasio. Pero AENA hizo caso omiso, y no contempló ni la reserva. Aun más, la empresa pública notificó de palabra a Regina la adjudicación del puesto, de manera que cuando esta descubrió el engaño, los plazos de reclamación habían terminado.
No es ni siquiera una cuestión de ideales, ni de defender igualdades. Es una cuestión de comer. Ha luchado por ese empleo por que lo necesita. Pero no puede ser. A igual que la ninfomanía del anuncio, esta también tiene raja, así que no sale en la foto.
La empresa ha aducido lo de siempre, “aunque una mujer tenga derecho legal a ejercer un puesto si no alcanza las condiciones físicas requeridas, pueden poner en peligro las vidas que tengan que salvar en algún momento, luego no puede ser bombera”. Muy buena la frase, salvo por el hecho de que Regina si supero las exigencias del examen.¿Y que?, os preguntareis. Pues nada, que he buscado ávidamente un comentario sobre el tema de las asociaciones que se metieron con la ninfomanía, osea la COPE, la Razón, Libertad Digital o la administración pública que cerró las marquesinas a la peli. Y nada. No he encontrado nada. Así que sigo sin resolver la pregunta que me carcome. ¿Pornografía que es, una mujer esclava de la líbido, o una mujer que no puede alimentar a sus hijas, por que hasta el gobierno que juro protegerla la niega el trabajo que ha ganado con su esfuerzo?. Y es que hay muchas maneras de joder al prójimo. Y a la prójima, aun más.

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