zina: enero 2012

sábado, 28 de enero de 2012

Viernes de dolores



Un funeral parecían ayer los telediarios, una esquela los medios escritos. Ayer, y sigue hoy la racha, es de esos días en los que los medios no eran capaces de abarcar la realidad, incendiaria en cada esquina, sin que fuésemos capaces de discriminar donde el dolor era más grande, el drama más punzante y el futuro más enterrado. Es como si la Parca hubiera comprado un piso en España, para algo tal como segunda residencia, y Hades acariciase nuestra casa con su cabellera inflamada.
La muerte de tres policías en Coruña abrió el día. Algunos han escrito y hablado en las tertulias cavernarias de “temeridad” por su parte. Mal mensaje en una sociedad tan desesperada que la solidaridad se resquebraja. Aquí, solo caben dos acciones. Abrazar con fuerza a las familias de las víctimas, que no se sientan solas, que no padezcan necesidad por haber amado a un héroe, y que su memoria, y la del servicio diario de miles de servidores públicos no se apague. Tras ello, habrá que meditar que hacer con esa tribu de inconscientes que deciden saltarse las normas y la divina prudencia, extender por las redes sociales tonterías tendentes a romper el aburrimiento trasgrediendo lo obvio y provocando con su ignorancia la muerte de inocentes.
Es una muestra de que la inconsciencia y la falta de sentido común se han convertido en nuestro país en una plaga, y en la razón de muchos de nuestros males. En la mañana del sábado, la prensa española, y muy especialmente la catalana, abría con el hundimiento de Spanair y su cierre brusco anoche. La misma prensa que, tiempo atrás, aplaudió la intervención de un grupo de empresarios catalanes para comprar la compañía por un euro. La misma que cuando la cosa empeoró, aun más, siguió aplaudiendo, hasta que las manos la ardían la intervención del estado, concretamente del gobierno catalán. ¿Y todo por que?. Porque tras la operación estaba el intento de ciertos sectores políticos y empresariales de convertir al aeropuerto del Prat en un centro de referencia europeo en navegación aérea, y a Spanair en su compañía de bandera. Y todo sin ningún criterio económico ni de mercado. Estas mezclas inconscientes de economía ineficiente, caprichos visionarios e intereses políticos son parte de las causas de nuestra dramática situación. Y esa es la tercera noticia de este viernes de dolores. No es estremecedor que hayamos pasado de los cinco millones de parados, sino que vamos, como una bala, camino de los siete o de quien sabe cuantos. Y eso nos coloca en un drama de tal calibre, que la indignación y la protesta llegará un momento que de paso a la insurrección.
Ante ello, seguimos anteponiendo intereses foráneos. Nos lo cuenten como quieran, la política de ajuste que sufrimos (y hablo en primera persona, que becas y ayudas a la investigación son ya piezas de museo) no viene marcada por el interés nacional de reducir la deuda, que es imprescindible, sino por el interés europeo de sanear un conjunto de países para salvar la Unión y el euro, el mercado natural de Alemania y Francia. Sino es así, no se entiende la necesidad de un ajuste tan intenso, en tan poco tiempo, que se va a arrasar el consumo, y con él la producción y el empleo, el que queda. Un camino en el que con tanto paro, y tanto anciano, no hay que ser muy listo para comprender el gigantesco desfase entre quienes producen y aportan al estado y quienes viven de él. O simplemente no viven.
Y aquí, hay que ser honestos, el gobierno Zapatero ha sido una completa inutilidad a la hora de abordar los cambios necesarios para crear un mercado de trabajo al servicio de los ciudadanos. Pero no es el único responsable, en un país donde sindicatos y patronal, los agentes directamente implicados, han sido incapaces de dar una solución, a sus propios problemas. Solamente pendientes de medrar y esperar que “papa” estado les solucione el problema. Lo decía ayer Fainé el presidente de la Caixa. En lugar de hablar tanto de como despedir trabajadores de la forma más barata, es tiempo de hablar como contratarlos.
Hemos reducido servicios sociales y ayudas, aunque los trabajadores siguen pagando lo mismo o más en impuestos. Muchos sectores llevan con sus sueldos congelados varios años, sino reducidos, en términos nominales y reales. Muchas empresas han reducido costes vía despedir a miles de trabajadores o llevándose sus empresas a lugares más baratos, caso de Teka en Santander. ¿Y que?. ¿Tanto sacrificio para que?. Si no somos capaces de dar trabajo ni cuando crecemos más que toda Europa junta. Cada recorte no es solo bajar un escalón en nuestra calidad, es una regañina una forma de decirnos que trabajadores y estudiantes somos los causantes, y debemos purgar la culpa. ¿Cuando se acaba este viernes de dolores?

sábado, 7 de enero de 2012

Ajustar las cuentas




El invierno es frío. El aire del norte sopla hiriente al caer el sol sobre los barrios de Santander. Aunque lacerado por el cansancio, mi padre acude cada noche a recogerme a la Albericia, al final de cada entreno. Charlamos, sonreímos, nos sinceramos y nos miramos. Es mi forma de crecer, y la suya de quererme.Estaríamos más calentitos en casa, y gastaríamos menos gasolina, y hasta consumiríamos menos en zapatillas, camisetas y gel. Pero no sería yo, sería otra persona. O quizá no sería nadie.
Un palo de hockey, unas medias sudadas y unas briznas de hierba parecen poco, pero esas pequeñas cosas nos forman, porque las hacemos nuestras, las elegimos nosotros y nos obligan a modelarnos, con un cincel salido de nuestras manos. Uno de esos cinceles le sostiene con mimo un hombre al que admiro mucho, Álvaro Saenz. Es estudiante de historia en la UC, y comanda a diez compañeros de diversas facultades que hace poco más de un año pusieron en marcha Radio SIDE, una radio universitaria apoyada por el SIDE, un organismo de orientación que impulsa el pedagogo Alfonso Nicholls. Álvaro es ya un veterano. Lleva años, desde que era un chaval, volcado en su ilusión de ser periodista. Y no es solo que lo haga muy bien, que podría ser lo de menos, por ser una cuestión que atañe a su persona, es que nos ayuda a todos.
Korocota TV, eolapaz o RTv Tanos son solo ejemplos de grupos de jóvenes, en ocasiones niños, que han decidido dejar de ser objetos, y convertirse en sujetos. Tomar iniciativas, crear campo a otros jóvenes y aprovechar su tiempo para crecer, al tiempo que viven. Son parte de una cultura más extendida de lo que algunos creen, en la que jóvenes de toda España abandonan el campo del mero espectador, vulnerable a la opinión y las aviesas y dormideras intenciones de los bien pensantes de turno, para convertirse en emprendedores sociales. Chicas y chicos que, como dice Dolors Roig, crean, difunden y defienden nuevas ideas, nuevas concepciones y nuevas rutas para nuestra sociedad. Para una nueva sociedad, con bases éticas, objetivos e intereses más participativos, más sociales y más innovadores. O, al menos, se entrenan para ello.
Nadamos, corremos, pintamos, cantamos, escribimos o contamos a través de un micrófono. Es nuestra forma de ir tomando parte de esta sociedad que, creo, tanto necesita de sangre nueva, para limpiar los cuajarones que una banda de políticos, pseudo artistas y empresarios amorales han creado sin compasión para con nadie.
Los de Radio SIDE trabajan desde un cuartucho de la facultad de derecho-económicas, ponen en marcha y difunden iniciativas de todo tipo para la comunidad universitaria, cobran cero euros, no disfrutan de ninguna beca y se han gastado en dos años algo menos de dos mil euros. Un ordenador, cuatro micrófonos, una mesa de mezclas y una conferencia de Iñaki Gabilondo el pasado trimestre. El resto, acoquinado de su propio bolsillo. Es, con diferencia, la más barata de las emisoras de la ARU (la Asociación de Radios Universitarias), a la que pertenece Radio Side.
Con todo son pocos argumentos para Gonzalo. Una de esas noches de frío, mi padre traía encendida la SER. Antes de las nueve, la emisora local programa un debate, y aquel día tocaba la universidad. Entre los contertulios Gonzalo Cayón, estudiante de la facultad de económicas y voz del PP en el campus. Aun Rajoy no era presidente, pero Diego si, y amparado por un poder casi incontestable, Gonzalo cuestionó el SIDE, la radio o las iniciativas de gente como Álvaro, entre otras cosas. Entre esas cosas no estaba el recorte de dos millones de euros a la UC, un recorte enmascarado en la entrega de fondos para el campus de excelencia, sin explicar que uno es un dinero de la autonomía, y el otro del estado central, por más que la comunidad sea ahí, poco más que un repartidor. Son cosas de la política, en febrero hay elecciones caustrales y los delegados del claustro y los de centro deberán elegir al nuevo presidente del Consejo de Estudiantes. Y Gonzalo, o algún colega de partido, y Ramón, y Carlos Fernández están ahora en la lucha por el poder, que es más importante que el trabajo para crear y servir a la comunidad.

Esta mañana contaban en televisión española que el gobierno, necesitado de ahorrar dinero de todas partes, para pagar las deudas de la megalomanía, la ineptitud y la corrupción de muchos políticos, ha decidido quitarle la subvención a la Casa de España de Moscú. Una institución ciudadana que ha defendido la idea de España y su cultura desde hace setenta años, manteniendo viva nuestra identidad, entre los niños de la Guerra y los inmigrantes en aquel país, y que había sido objeto, hasta ahora, de la admiración de los gobiernos democráticos españoles. Nos hemos ahorrado veinte mil euros.
La noticia no decía nada de ahorrar los ciento cincuenta millones que cuestan las doscientas embajadas de las comunidades autónomas en el extranjero. Claro que, a diferencia de la casa de España en Moscú, estas no sirven para nada, lo cual debe ser un punto a favor. Son lugares muy bonitos, donde amigos de los gobiernos catalán, madrileño, castellano manchego o valenciano, entre otros, vegetan y recomiendan a sus exiguos visitantes que arreglen sus asuntos en el ICEX, en la embajada o en el Instituto Cervantes más cercano.Al final, la situación de Radio Side, o de la Casa de España no es un problema económico. Porque si lo fuesen estarían muy abajo en la lista de recortes prioritarios, y ni siquiera estarían en la lista de personalidades a las que reclamar responsabilidades vía penal.
Pero la crisis es una buena tapadera para quitarse de en medio a todo lo que sea incomodo, no se pueda controlar o no sirva para la propaganda del nuevo poder. Que las cuentas siempre se ajustan, aunque no siempre en economía.